Feliz año a veces.

Estamos dando los primeros pasos de este 2010 y no podemos dejar de sentirnos optimistas con lo que el nuevo año nos depara. Muchos de nosotros, entre los que me incluyo, soñamos tener mejores días.
Nuestra mente de pronto comienza a parir ideas a un ritmo frenético y pensamos que vendrán mejores tiempos para encontrar o cambiar de trabajo, quizá poner en marcha ese proyecto largamente anhelado o que el amor, que particularmente no buscamos, se presente ante nosotros o consolide de aquel que aún sigue siendo semilla.
He de confesar que llegadas estas fechas me siento, como diría la película, rejuvenecer. Y no, no es que sea viejo o me considere mayor, sino todo lo contrario, pero con el comienzo del año algo de esta ilusión que empieza a crecer y desarrollarse en nuestro interior invade espíritu y cuerpo para transformarse en caudal de energía positiva.
“Éste año seré mejor persona, lo haré mejor, alcanzaré mis metas, me acercaré mas a mis padres, a mi mujer, a mi marido, a mi hija, he de ser más comprensivo con mi novia, lograré aquel ascenso, me divorcio, ese trabajo será mío, he de aprobar la oposición, la dieta he de hacerla, el Gordo de este año no se escapa, ¡… me caso!, me daré a conocer…”
Pasados los primeros momentos de euforia casi orgásmica comenzamos, por propia ley de gravedad y por aquello que dice que todo lo que sube ha de bajar, a poner los pies en el suelo y darnos cuenta que tendremos que seguir haciendo malabares para llegar a final de mes, que el jueves de la próxima semana nos toca a unos cuantos sellar el paro o que, a los más privilegiados, nos tocó reducción horaria por la crisis y de ahora en adelante sólo trabajaremos – cobraremos media jornada. Y es aquí, justo en este punto, cuando pensamos en consolarnos y decimos aquello de “por lo menos que me quede como estoy”.
La ilusión es alimento del alma, si me apuran aquello que nos hace marcar metas y progresar… permítanme pues continuar con mi esperanza, ya tendré tiempo de decir  lo de “el año que viene será mejor”.

Rafael Ramírez.

2 comentarios sobre “Feliz año a veces.

    1. Vivi me alegra tu visita, gracias por tus deseos. Feliz año para tí también amiga.
      Estuve viendo tus óleos, que sorpresa más grata. Sabía que hacías muy buenas fotos pero no de la pintura que me gustó mucho las que he visto. Felicidades!!!

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